Marcas país, región o ciudad: Desde ellos, no desde nosotros

Marcas país, región o ciudad: Desde ellos, no desde nosotros

Hubo un antes y después del lanzamiento de la marca España.

Pero en el después, todavía hay muchos antes.

Es que en el momento de decidir una marca país, región o ciudad la tentación de ser literalmente descriptivos de sus bondades es un tobogán lúdico en el que muchos caen.
En el juego de poner en los continentes visuales de estas marcas todo lo que ofrecen, comienzan a girar y girar en un movimiento repetitivo y común a lo largo de los años.

 

Veamos cómo en su momento, Bariloche, la mágica y austral ciudad argentina describió su intención conceptual en la construcción de su marca Bariloche:

El concepto general de la estrategia de comunicación será posicionar la marca Bariloche como “La ciudad de la Patagonia que lo tiene todo, todo el año”.

 

En el después de la famosa marca España, los después siguen cayendo en recursos funcionales para construir sus territorios de marca.  Y en esa dinámica, el riesgo de repetirse unos a otros es alta y riesgosa. Porque montañas hay en muchas partes, como en el caso, por ejemplo, de la nueva marca Bogotá y la marca Mendoza Argentina.

 

Marcas País en el Cuaderno de Marcas Corporate_Marca Mendoza

Marcas País en el Cuaderno de Marcas Corporate_Marca Bogotá

Montañas allá y acá. Rios y mares allá y acá.  Elementos repetidos allá y acá.

 

Entonces, por qué caminos buscar la originalidad?

Marcas país: En sus esencias está la clave, en su valor ideológico su identidad.

Las marcas región no pueden hablar desde sus propuestas, sino desde las expectativas de los que reciben su identidad. Porque el que va a Mendoza, en lo profundo, busca más que montañas.  Busca salir de la monotonía pampeana, busca archivar la rutina y desenpolvar la aventura, volver al aire puro, mirar el cielo de los cóndores y sentirse uno, disfrutar un buen vino y mejores charlas, calidez en su gente, desestructurarse en el paisaje andino…

Encontrando la esencia de Mendoza, hallaremos la apetencia de sus visitantes, de sus inversores, de los aspiracionales que buscan en esa provincia. Revelando sus valores ideológicos, la propuesta empática que responde a sus imaginarios.

Como en los viejos tiempos, en los inicios de la industralización, la mayoria de las marcas región caen en el lugar común de hablar desde la oferta y no desde la demanda.

Las marcas región deben comenzar a transitar el paso de lo funcional a lo ideológico para ser notoriamente exitosas.  Las estrategias de comunicación de marcas pais, región o ciudad más contundentes deben coincidir, entre ellas, en el concepto central:

Más allá de la relevancia funcional de sus ofertas, deben saber introducir un ingrediente sociocultural que conecte a los usuarios de las marcas con un nivel profundo de necesidades humanas.  Porque una propuesta comunicacional de marca es más relevante cuando se inspira en una idea central más amplia que su propio entorno funcional.

Una idea que expande las posibilidades de diálogo. Una idea que es una propuesta ideológica que vertebra y conecta a la marca con sus públicos a través de un valor de alta empatía.

La satisfacción de necesidades funcionales es solo una parte del plan de conquista del consumidor.  Lograr satisfacer sus necesidades humanas a través de una ideología central incrementa la conversión de sus intenciones hacia la marca, en convicciones junto a la marca región.

 

Sea en el idioma que sea, sea en el lugar de mundo que sea, sólo desde éste ángulo conceptual se pueden construir valiosas marcas país, región o ciudad que tengan diferenciación, relevancia y sobretodo pregnancia.

 

Dime cuál es tu propósito ideológico y te diré qué comunicas y qué quieres comunicar.

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